Volumen 13 N° 1
Año 2018


Rev. Obstet. Ginecol.- Hosp. Santiago Oriente Dr. Luis Tisné Brousse. 2010; 5(1): 62-67
Calidad y Seguridad de la Atención
Consentimiento informado

Importancia de información al paciente

Jorge Varas C.1, Enrique Hering A.2, Ana María Demetrio R.3, Eduardo Ulloa A.4
1Médico Gineco Obstetra, Jefe Oficina Calidad y Seguridad de la Atención., 2Director Hospital Dr. Luis Tisné Brousse., 3Enfermera Oficina Calidad y Seguridad de la Atención., 4Médico Anestesiólogo, Jefe Servicio Anestesiología y Pabellones Quirúrgicos..

Resumen

Summary

INTRODUCCIÓN

 

El Consentimiento Informado (CI) es un concepto que ha evolucionado hasta convertirse en un instrumento importante en la relación entre profesionales y pacientes, una vez superada la tradicional concepción paternalista de dicha relación.

La Ley de Autoridad Sanitaria, vigente en nuestro país entrega un protagonismo creciente a los pacientes en la toma de decisiones que les conciernen, de tal manera que los profesionales sanitarios, además de sus conocimientos y competencias técnicas, deben ser capaces de ayudar a los pacientes a comprender la situación en que se encuentran para poder decidir al respecto.

El consentimiento informado consiste fundamentalmente en un diálogo destinado a que el paciente decida sobre un determinado procedimiento relativo a su salud. El profesional sanitario debe informar al paciente y respetar la decisión que éste tome de acuerdo con sus valores y su proyecto de vida, como clara expresión de su autonomía moral.

Consta de dos etapas: en primer lugar, la que se refiere a la información sobre el procedimiento propuesto, que ha de ser acorde con el conocimiento empírico y aportada por el profesional de una manera adecuada a las necesidades de cada enfermo concreto.

La segunda, es la decisión libre y voluntaria por parte del paciente una vez comprendida la información, expresando el consentimiento o rechazo del procedimiento diagnóstico o terapéutico que se le propone.

La regla general es que tanto la información como el consentimiento sean verbales. No obstante, el documento escrito de consentimiento informado es una herramienta que facilita el proceso de comunicación y un complemento necesario a la información verbal.

 

DEFINICIÓN

 

Conformidad libre, voluntaria y consciente de un paciente, manifestada en pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación que concierne a su salud.

Desde el punto de vista jurídico implica “una declaración de voluntad efectuada por un paciente o su representante, por la cual, luego de brindársele suficiente información referida al procedimiento o intervención quirúrgica que se le propone como médicamente aconsejable, decide prestar su conformidad y someterse a tal procedimiento o intervención”.

 

CÓMO DEBE SER LA INFORMACIÓN

 

La información que se entrega debe ser comprensible, veraz y adecuada, de manera que ayude al paciente a tomar su decisión.

– Información comprensible. El lenguaje empleado para transmitir la información debe adaptarse al nivel intelectual y cultural del destinatario, evitando en lo posible la terminología técnica.

– Información veraz. Se excluye la mentira, incluso en los supuestos de pronóstico fatal.

– Información adecuada. La adecuación se proyecta en la esfera subjetiva, objetiva, cuantitativa, cualitativa y temporal.

- La información debe ser adecuada a las circunstancias personales del paciente (edad, estado de ánimo, gravedad).

- La información deberá ser adecuada a la finalidad de la misma (dar a conocer el estado de salud, obtener el consentimiento, conseguir la colaboración activa).

- La cantidad de información a suministrar está dada por la finalidad citada y por lo que demande el paciente.

- La información no será nunca dirigida a buscar una decisión determinada del paciente, debiendo evitar cualquier tipo de manipulación.

 

La información será verbal, como regla general, lo que favorece la posibilidad de adecuar el contenido de la información a las necesidades del paciente.

 

QUIÉN DEBE DAR LA INFORMACIÓN

 

El profesional que atienda al paciente o le aplique la técnica o procedimiento concreto deberá ser la persona encargada de informarle. Todo profesional que interviene en la actividad asistencial está obligado no sólo a la correcta prestación de la asistencia, sino a cumplir los deberes de información y documentación clínica.

El facultativo debe “dedicar todo el tiempo necesario a suministrar en forma clara y desprovista de tecnicismo, la finalidad del acto a realizar, sus riesgos y efectos inmediatos y mediatos, y sólo luego de esa información el paciente dará su asentimiento y el consentimiento estará formado”.

 

A QUIÉN SE DEBE DAR LA INFORMACIÓN

 

El destinatario de la información asistencial es el paciente.

Las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho, serán informadas en la medida que el paciente lo permita de manera expresa o tácita, pudiendo éste prohibir expresamente la información a cualquier persona.

No obstante, si la patología por la que está siendo atendido el paciente puede afectar a la salud de terceros, deberá ser informado de las precauciones que tiene que adoptar y, dependiendo de los casos, del deber que tiene el paciente y/o el propio profesional de comunicárselo a las personas allegadas, para proteger su salud.

El paciente será informado, incluso si tiene la capacidad limitada, en función de sus facultades y grado de comprensión, sin perjuicio de que se facilite también a quien asume su representación o, si carece de representante legal, a las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho.

 

CUÁNDO SE DEBE SOLICITAR EL CONSENTIMIENTO

 

El consentimiento del paciente debe procurarse antes de la actuación que se pretende llevar a cabo, una vez que se ha facilitado la información adecuada. Se debe proporcionar la información con la antelación suficiente para que el paciente pueda reflexionar y solicitar las aclaraciones necesarias para adoptar una decisión. En ningún caso (salvo que se trate de una urgencia) se debe entregar el documento para su firma en los momentos previos a realizar el procedimiento.

El consentimiento del paciente es temporal y revocable. Es importante que el paciente conozca tal posibilidad de revocación, sin necesidad de expresar la causa, debiendo constar dicha revocación por escrito.

 

SITUACIONES EN QUE SE DEBE RECABAR EL CONSENTIMIENTO POR ESCRITO

 

La forma escrita se exige en los siguientes casos:

– Intervenciones quirúrgicas.

– Procedimientos diagnósticos y/o terapéuticos invasores.

– Cuando se aplican procedimientos que supongan riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud del paciente o del feto, si fuera el caso de una mujer embarazada.

– Procedimientos de carácter experimental, que se encuentran en proceso de validación científica o que pudieran ser utilizados en un proyecto docente o de investigación.

 

Para acotar qué procedimientos son de riesgo notorio o previsible, así como definir lo que es invasivo, es necesario acudir a la propia experiencia y a la evidencia científica.

Cada servicio sanitario debe elaborar información escrita de aquellos procedimientos diagnósticos o terapéuticos que considere que cumplen estos criterios.

 

CÓMO DEBEN SER LOS DOCUMENTOS DE CONSENTIMIENTO INFORMADO

 

Los documentos deben redactarse pensando en el paciente, que es el destinatario de los mismos y no con fines puramente defensivos, para facilitar que comprenda la información incorporada.

Deben ser elaborados por los profesionales sanitarios y no por juristas, sin perjuicio de que pueda solicitarse la colaboración de éstos en algunos casos puntuales.

La información a incluir no debe ser exhaustiva sino la suficiente (adecuada) para que el paciente se haga una representación del alcance del acto sobre el que va a consentir. Debe ser referida a los aspectos relevantes y genéricos, explicados de forma breve y en lenguaje comprensible de manera que puedan entenderse por la generalidad de los usuarios. Las personas que deseen más información podrán solicitarla y se les facilitará verbalmente o por escrito en hojas informativas adjuntas, debiendo quedar registro de ello en la ficha clínica.

Todo documento deberá constar de una parte de información, que será específica para cada procedimiento diagnóstico o terapéutico, y otra con datos de identificación, declaraciones y firmas.

 

EXCEPCIONES A LA EXIGENCIA DE CONSENTIMIENTO INFORMADO

 

El profesional puede llevar a cabo las intervenciones clínicas indispensables a favor de la salud del paciente, sin necesidad de contar con previo consentimiento informado, en caso de riesgo inmediato y grave para la integridad del paciente.

En caso de una situación de urgencia vital que requiere actuación inmediata y no es posible por su estado clínico recabar su autorización, se debe informar tan pronto las circunstancias lo permitan, a sus familiares o a las personas vinculadas de hecho a él. En este supuesto se harán constar en la historia clínica las circunstancias relativas a la situación clínica del paciente y a la presencia o no de familiares.

Se deberá informar al paciente en cuanto sea posible.

 

SITUACIONES ESPECIALES EN EL CONSENTIMIENTO INFORMADO

 

Discapacidad intelectual

 

La discapacidad intelectual, especialmente en retrasos mentales moderados, graves y profundos, que en ocasiones puede ir asociada a trastornos de comportamiento, afecta a la competencia de la persona para tomar decisiones.

Dependiendo del grado de afectación de estos pacientes se les aportará información adecuada a su grado de madurez y estado psicológico y se garantizará que su participación en la toma de decisiones sea la máxima posible en función de sus facultades.

No obstante, el consentimiento se recabará del representante o, en su defecto, de las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho.

Si la intervención a realizar es la esterilización de una persona incapacitada con grave deficiencia psíquica se requiere cumplir la normativa del Ministerio de Salud. (Resolución exenta número 1.110, del 1 de diciembre de 2004. “Aprueba Norma General Técnica número 71, sobre normas de esterilización quirúrgica en personas con enfermedad mental”).

 

Pacientes psiquiátricos

 

Si su capacidad está limitada, el consentimiento lo dará el representante o, en su defecto, las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho. En este caso, ha de garantizarse que la aportación de información y la participación en la toma de decisiones sean las máximas posibles en función de sus facultades, aspecto fundamental en el proceso terapéutico y de rehabilitación.

 

COMITÉS DE ÉTICA ASISTENCIAL Y CONSENTIMIENTO INFORMADO

 

Los Comités de Ética Asistencial son órganos de deliberación, con carácter consultivo e interdisciplinario, creados para el análisis y asesoramiento sobre los problemas de carácter ético que surgen en el ámbito asistencial, entre los que se incluyen todos los relacionados con el proceso de consentimiento informado.

La misión de estos Comités no es, por lo tanto, elaborar ni tampoco evaluar los documentos de consentimiento informado, ya que esa tarea corresponde a los profesionales sanitarios. No obstante, el Comité de Ética Asistencial prestará la colaboración y asesoría a aquellos profesionales que lo soliciten, tanto en la fase de elaboración de dichos documentos como en relación con temas puntuales que puedan suscitarse en la práctica diaria, como órgano consultivo.

 

CONSENTIMIENTO INFORMADO Y RESPONSABILIDAD

 

  • El manejo e implementación adecuado del consentimiento informado, cumple un rol importante en la denominada “gestión de riesgos”, constituyéndose en un instrumento decisivo en la prevención y manejo de reclamaciones.
  • La obtención del consentimiento informado no protege frente a demandas de responsabilidad por mala praxis.
  • El derecho a la información y el consentimiento informado no pueden transferir al paciente la responsabilidad por la mala práctica profesional o institucional.
  • Un documento de consentimiento informado, firmado por el paciente no limita la responsabilidad del profesional si existió culpa en la actuación y se infringió la Lex Artis.

 

CONSENTIMIENTO INFORMADO HOSPITAL DR. LUIS TISNÉ BROUSSE

 

Mediante Resolución Exenta 1.730 de noviembre de 2009, tienen carácter obligatorio los siguientes Consentimientos Informados.

1. Consentimiento informado para cirugía, procedimientos y/o terapias médicas (Figura 1).

2. Consentimiento informado para anestesia (Figura2).

3. Consentimiento informado para esterilización tubaria.

4. Consentimiento informado para cesárea electiva.

5. Consentimiento informado para amniocentesis.

6. Consentimiento informado para cordocentesis.

7. Consentimiento informado para prueba diagnóstica de VIH.

8. Consentimiento informado para fibrobroncoscopia.

9. Consentimiento informado para endoscopia digestiva.

10. Consentimiento informado para cistoscopia.

Bibliografía

LECTURAS RECOMENDADAS

1. Guía sobre el Consentimiento Informado. Comité bioética de Cataluña. Octubre 2002. Disponible en: http://www.gencat.cat/salut/depsalut/pdf/esconsentiment.pdf.

2. MIRANDA F. Algunas consideraciones en relación con el denominado consentimiento informado. Capítulo 3. La desconfianza de los impacientes. Editorial Mediterráneo 2006.

3. Guía de Consentimiento Informado. Junta de Castilla y León. Año 2006. Disponible en: http://www.saludcastillayleon.es/sanidad/cm/institucion/tkContent?pgseed=1232929274753&idContent=231915&-locale=es_ES&textOnly=false.

4. Ministerio de Salud. Resolución exenta número 1.110, del 1 de diciembre de 2004. Aprueba Norma General Técnica número 71, sobre normas de esterilización quirúrgica en personas con enfermedad mental.

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