Volumen 13 N° 1
Año 2018


Rev. Obstet. Ginecol.- Hosp. Santiago Oriente Dr. Luis Tisné Brousse. 2018; 13(1): 5-7
Editorial

La especialidad de Ginecología y Obstetricia

José Lattus O.1
1Editor jefe.

La ginecología como parte de nuestra especialidad y que significa literalmente ciencia de la mujer, y en medicina hace referencia a la especialidad médica y quirúrgica que trata las enfermedades del sistema reproductor femenino (útero, vagina y ovarios), además se relaciona con la especialidad de obstetricia, ello ocurre a tal punto que casi todos los ginecólogos modernos son también médicos obstetras y viceversa.

 

Si buscamos en la literatura de la historia de la medicina, encontraremos algunos escritos antiguos, y si nos referimos específicamente a la ginecología, podremos conocer el papiro ginecológico de Lahun (o parte de los papiros de Lahun) que es el texto médico más antiguo conocido, que trata sobre afecciones femeninas como enfermedades ginecológicas, fertilidad, embarazo, anticoncepción, etc. 

 

Son éstos una colección de papiros redactados en escritura hierática, encontrados en el año 1889 en el poblado obrero de Lahun, Egipto, por el gran egiptólogo Flinders Petrie. Han sido datados hacia el año 1800 a.C., durante el final de la dinastía XII del Imperio Medio. La ciudad de Hetep Senusret, situada en lo que hoy es el poblado de la región de Al Fayum llamado en árabe al-Lãhun, fue excavada en 1888-1889 por este egiptólogo, quien transcribió equivocadamente el nombre por Kahun, denominación que se ha transmitido a una parte considerable de la bibliografía.

 

Y es durante esa dinastía XII cuando se puede apreciar que la literatura del antiguo Egipto se fue perfeccionando. Quizás el texto más conocido de este período sea la Historia de Sinuhé, de la que se han recuperado muchas copias en papiro. También fueron escritos durante esta dinastía varios trabajos didácticos, tales como las Instrucciones del faraón Amenemhat y la Historia del campesino elocuente.

 

Estos papiros reproducen otros escritos más antiguos e incluyen, entre otras cosas, un tratado de matemáticas y otro de obstetricia, que revelan conocimientos médicos cuyo origen puede remontarse hasta el año 3000 a.C.

 

Este tratado se divide en treinta y cuatro secciones, y cada una aborda un problema específico junto con el diagnóstico y su tratamiento, sin sugerir ningún pronóstico. Ninguno de los tratamientos es quirúrgico, tan sólo incluyen el empleo de medicinas sobre la parte del cuerpo afectada o su ingesta. La matriz es, en ocasiones, tratada y considerada como fuente de los padecimientos femeninos que se manifiestan en otras partes del cuerpo.

 

Según el Suda, el antiguo médico griego Sorano de Éfeso que ejerció en Alejandría y posteriormente en la Roma de los emperadores Trajano y Adriano, fue miembro de la corriente Metodista, siendo el principal representante de esta escuela médica, la tercera en importancia tras la Dogmática y la Empírica, fundada por Themison de Laodicea, cuyos discípulos buscaban métodos que facilitasen el aprendizaje de la medicina. 

 

Su tratado Gynaikeia aún perdura (junto con una traducción al latín del siglo VI escrita por Muscio, un médico de la misma escuela). Por lo tanto tiene el mérito de haber escrito Gynaikeia, el trabajo más importante de la época sobre las enfermedades de la mujer, un libro revolucionario por el que se le consideraría el padre de la obstetricia y la ginecología. Pero también escribió sobre cirugía, medicina interna, embriología… además de una biografía sobre Hipócrates. 

 

Sorano nació en Asia Menor, en la ciudad de Éfeso a finales del siglo I d.C., y aunque se conocen pocos datos de su vida se piensa que estudió en Alejandría. De su libro se conservan solo partes, pero se puede apreciar la calidad del mismo. En él habla de las comadronas y de las cualidades que debían tener: “(…) debe ser robusta y de fuertes brazos, tener largos y finos dedos con cortas uñas en sus extremos… debe ser culta, tener una buena memoria, ser capaz de impartir información y ser respetable (…)”. Las clasificó en buenas (muchas) y las mejores (muy pocas), siendo estas últimas versadas tanto en la práctica como en la teoría.

 

Describe los genitales femeninos con gran exactitud para lo que eran aquellos tiempos, claro. Aconseja sobre su higiene íntima, se refiere a la menstruación y a las funciones sexuales, así como a la fisiología del parto y las posiciones que podía presentar el feto en el mismo. Incluso se atreve a contradecir a Hipócrates cuando dice que no es cierto que el sexo del recién nacido se determinaba según la simiente era concebida a la derecha o a la izquierda del útero.

 

En cuanto a la anticoncepción hace una dura crítica en el uso de los amuletos, muy comunes en época romana y práctica muy extendida entre la clase baja, alguno tan curioso como aquel que se colgaba en el cuello con una determinada especie de araña envuelta en piel de ciervo o los hechos de matriz y cerumen de mula.

La influencia de Sorano fue enorme en los siglos posteriores siendo su obra traducida a la lengua latina con el fin de formar a las mujeres obstetras.

 

 

Formación especializada

 

La formación de los médicos en este campo es a menudo muy difícil, y más aún, el período de formación de residencia es una de las más largas, ya que gran parte del éxito y buenos resultados depende de la experiencia acumulada y de la relación con sus pares mayores con expertis. Podríamos decir que este periodo sólo es comparable con la neurocirugía y cirugía maxilofacial. En los Estados Unidos, sin embargo, los especialistas en Obstetricia y Ginecología requieren cuatro años de educación en una universidad acreditada, seguido de cuatro años de la escuela de medicina y cuatro años de residencia. En la India, la formación de posgrado en obstetricia y ginecología adquieren la especialidad luego de dos años de estudio o Diploma Obstetrics & Gynecology (DGO) o de tres años Doctor of Medicine (MD) y/o Master of Science (MS). 

 

Algunos médicos especialistas en Obstetricia y Ginecología son elegidos para hacer el entrenamiento en la subespecialidad más conocida gracias a programas de becas después de terminar su entrenamiento de residencia, aunque la mayoría decide introducir la práctica privada o académica en general solo como Obstetricia y Ginecología. Estas Becas de formación pueden variar de uno a cuatro años de duración, y suelen tener un componente de investigación involucrado en la formación clínica y operativa. En El Salvador, la formación de Ginecólogo y Obstetra tiene una duración de 3 años, como en Chile. Hasta 2010 estuvo a cargo del Ministerio de Salud y el Instituto Salvadoreño del Seguro Social. Entregando diploma de Especialista al finalizar el periodo de formación. Actualmente las Universidades tienen a su cargo la Formación y con una duración igual, y se gradúan con Título de Especialista, en un sistema de educación continua, acreditado.

 

En las zonas rurales de los Estados Unidos, particularmente en las zonas al oeste del río Mississippi, no es raro que los médicos generales ofrezcan servicios de obstetricia a sus pacientes. Sin embargo, éstos suelen ser médicos generales no entrenados en los aspectos quirúrgicos de la obstetricia, ni han recibido capacitación en ginecología y, como tal, no debe confundirse como entrenados y certificados en esta especialidad, como sucede con los Médicos Generales de Zona en Chile, que tienen una noción superficial de las especialidades y se ven obligados a veces a atenderlas ya que no hay otro médico, ni un especialista a varios kilómetros de su lugar de atención. 

 

Todos los obstetras ginecólogos, por lo tanto, son entrenados en ginecología, aunque no necesariamente funcione a la inversa. Sin embargo, algunos obstetras y ginecólogos pueden optar por abandonar la práctica obstétrica y centrarse exclusivamente en ginecología, especialmente a medida que envejecen. Esta decisión se basa a menudo en la doble carga de horas y dependiendo del país, las altas tasas de litigios y la atención de partos en horas de la madrugada, especialmente en primíparas, a las que le debe dar la oportunidad de un parto vaginal.

 

 

Subespecialidades

 

La polémica de esta nominación está en el tapete, sub es por debajo, y según las universidades es un paso más adelante que una especialidad, por lo que pronto veremos otra nomenclatura para distinguirlas.

 

Por ejemplo la medicina materno-fetal: una subespecialidad de obstetricia, otras veces se denomina perinatología, que se centra en el manejo médico y quirúrgico de los embarazos de alto riesgo y la cirugía en el feto, con el objetivo de reducir la morbilidad y la mortalidad.

 

Endocrinología reproductiva e infertilidad: subespecialidad que se centra en las causas biológicas y tratamiento de intervención de la infertilidad.

 

Oncología ginecológica: subespecialidad ginecológica centrada en el tratamiento médico y quirúrgico de las mujeres con cánceres de los órganos reproductivos.

 

Uroginecología y cirugía reconstructiva de la pelvis: subespecialidad de ginecología centrada en el diagnóstico y el tratamiento quirúrgico de las mujeres con incontinencia urinaria y el prolapso de órganos pélvicos.

 

Cirugía laparoscópica avanzada, la cirugía mínimamente invasiva del futuro y sus robots.

 

Planificación familiar: especialista que se encarga de la formación y enseñanza acerca de los anticonceptivos y la interrupción del embarazo.

 

 

Ginecología pediátrica y del adolescente

 

Menopausia y ginecología geriátrica, tal vez la especialidad del futuro por el alto porcentaje de mujeres de la tercera edad, y la cuarta tal vez.

De todas ellas, sólo las cuatro primeras son realmente subespecialidades reconocidas por el Consejo de Acreditación de la Accreditation Council for Graduate Medical Education (ACGME) y el Colegio Norteamericano de Obstetricia y Ginecología (ACOG). Las otras subespecialidades son reconocidas como las concentraciones informales de la práctica. Para ser reconocido como por el consejo especialista, un médico debe haber completado una beca ACGME y haber obtenido un certificado con las calificaciones de Québec Acceptance Certificate (CAQ), lo cual exige un examen estandarizado adicional.

Además, los médicos de otras especialidades pueden ser capacitados en Soporte Vital Avanzado en Obstetricia, Advanced Life Support in Obstetrics (ALSO), una certificación corta que los capacita para manejar mejor como obstetras emergentes las situaciones de urgencia en ginecología y obstetricia. Reconocido a nivel mundial como el estándar de oro en la atención de emergencias obstétricas, ALSO es un programa interactivo dirigido a los profesionales que atienden emergencias obstétricas. Su objetivo es brindar a los participantes, habilidades para reconocer situaciones que ponen en riesgo la vida durante el parto y así puedan reaccionar de manera rápida y efectiva.

 

 

Dr. José Lattus Olmos

Editor Jefe

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